Desacralizar la cultura

Artículo publicado en la revista PH, editada por el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico.3896-7735-2-PB_Página_1

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Patrimonializar

Patrimonializar es matar un poco. Lo que está vivo no se deja encorsetar por figuras de protección, lo que está vivo quiere reservar su derecho a dejar de ser lo que es para ser otra cosa. O no.

Patrimonializar también es dar vida. Una nueva oportunidad para existir siendo otra cosa y a la vez la misma. Con su permiso, gracias.

No patrimonializa quien quiere sino quien puede.

Patrimonializar es una palabra fea porque viene de patrimonio, que suena a ricachón muerto y a pelea de herederos.

Cita

Encabezado para un CV

“Queda feo citar tantas fechas. ¿A quién pueden interesar? Sin embargo me gusta citarlas una después de otra, como si fueran importantes. Debo advertir al lector que estoy jugando a aquel juego que la psicología transaccional llama «Mira, mamá, ¡sin manos!»”
Gianni Rodari, Gramática de la Fantasía
Vídeo

The Punk Syndrome

Pertti Kurikan Nimipäivät es un grupo punk formado por cuatro componentes con distintas discapacidades intelectuales, y es la banda que representará a Finlandia este año en el festival de Eurovisión. Existe un documental sobre el grupo titulado “The Punk Syndrome”, muy recomendable.

Web de la banda: http://www.perttikurikannimipaivat.fi/

Web del documental: http://kovasikajuttu.fi/

Del deber al deseo

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Haciendo clic en la imagen se puede descargar la etnografía de Jane Fishburne Collier titulada “Del deber al deseo. Recreando familias en un pueblo andaluz”.

Se trata de una monografía etnográfica fruto de dos periodos de trabajo de campo en “Los Olivos” (nombre ficticio de un pueblo de la Sierra de Aracena, Huelva): uno entre 1963 y 1964 y el otro 20 años después, entre 1983 y 1984. La autora analiza los cambios culturales producidos durante ese intervalo como, por ejemplo, la reducción de los periodos de noviazgo y luto, y cómo los habitantes de Los Olivos explican dichos cambios aduciendo que mientras en los 60 se atenían a las convenciones sociales, evitando el “qué dirán”, en los 80 pensaban por sí mismos y actuaban en consecuencia, por lo que rechazaban los largos periodos de luto y noviazgo como “tonterías del pueblo”. Como la autora subraya, para explicar estos cambios resultaría insuficiente (y erróneo) considerar que los primeros tenían una “mentalidad tradicional”, mientras que los segundos, los modernos, habrían adquirido unas cotas de racionalidad más altas. En consecuencia, la antropóloga se propone aplicar el mismo tipo de análisis a ambos modos de justificar las acciones sociales, emprendiendo un análisis de la subjetividad moderna.

Comencé a leer este libro hace una semana y me está encantando. Está escrito con muchísima claridad, lo que no le resta en nada profundidad a los planteamientos y lo hace muy recomendable para estudiantes de Antropología Social y cualquier persona interesada en la etnografía.